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COMO EN AÑOS ANTERIORES LOS SELLOS NO UTILIZADOS SE REENVIARAN A LA FEN A PRINCIPIOS DE OCTUBRE

"NACI DESNUDO Y VOY A MORIR DESNUDO, NO VEO NADA MALO EN ELLO"

Justin Timberlake

martes, 19 de abril de 2016

El lío de las redes sociales

Si dijera que empecé a manejar un ordenador pasados los cincuenta (este año cumpliré 72) no estaría ni mintiendo ni fantaseando, plasmo solo mi realidad. Ni triste ni deprimente ni caduca, la que me toco vivir y de la que no me quejo. Mis hijos y sobre todo mis nietos manejan el tema como de lo más normal y procuran enseñarme.
         — El abuelo nunca ha tenido Playstation, ni consolas, ni juegos electrónicos. Maneja entre mal y muy mal el teléfono móvil, yo mismo he tenido que incluirlo en Facebook y Twitter. Se olvida de las contraseñas y mucho me temo que, por error o sin él, este inscrito en alguna página de contactos — dice Diego, el mayor.
         — Eso no es lo peor — le responde su hermano Álvaro — tiene abiertos dos o tres Blogs, unos eróticos, otro de curiosidades de prensa y el último nudista con los que, el día menos pensado, meterá a la familia en un follón.
Todo lo que dicen es verdad. Mi desconocimiento del medio, cualquier día me hará meter la pata hasta el “corvejón”,o sea, de manera estrepitosa como puntualiza el diccionario de la RAE. Tarde o temprano tenía que ocurrir, y así paso

No se si navegaba por la red, jugaba con el ratón o buscaba alguna noticia sabrosa: nudista, política o jocosa, pero, de repente la solicitud de: “Apúntate al grupo de Nudismo On Line” me sorprendió gratamente. Su coordinador explicaba el renacimiento de un grupo, tras unos años de pseudo desaparición. Rogaba, a los antiguos participantes y a los nuevos amigos naturistas, enviar sus datos a una dirección electrónica y participar, luego, en el desarrollo del Foro.
Me apunte, pese a mi aversión a las actividades “On Line”. Puede que por mi edad, por haber estudiado, discutido y vivido siempre con una persona como yo en frente, eso de realizar las mismas actividades, pero frente a una pantalla de ordenador era algo que no terminaba de gustarme. Mi última experiencia, un curso de “Narrativa Experimental”, termino como el “Rosario de la Aurora”. Los asistentes eran unos vagos y les costaba escribir una eternidad, el mentor, solo visible a través de sus comentarios vía correo electrónico, nunca supe si era una mujer, un hombre o una máquina, tenia nombre femenino y ahí se acabó mi investigación. Las correcciones, sin duda las hacía un programa, encima en ingles. En consecuencia y amablemente me sugirieron que dejara el curso y viviese mi vida.
Deseaba fervientemente que esta nueva experiencia en el mundo “On Line” Fuese mejor.


Puede decirse que la actividad se redujo simplemente a mensajes de bienvenida y agradecimientos por aceptar las inscripciones. No daba más de si. Perdón, si lo dio cuando el coordinador tuvo la feliz idea de abrir un WhatsApp, para los participantes. Entonces el tema se desmadro.
Creo que era un sábado cuando mi móvil empezó a saturarse me mensajes, no nudistas sino de información turística-recreativa.
         — Me llamo Juan Pérez vivo en la zona de  Huelva. Alguien conoce una playa nudistas para ir juntos.
         — Soy “Paloma Torcaz”. ¿Que tiempo hace por ahí?
         — “Aguilucho playero” informa que en Málaga luce un sol
divino.
Así entradas y más entradas.
Se me ocurrió sugerir un tema de debate, como “La mujer y el naturismo” y la única contestación que se recibió fue que el 100% de los inscritos eran hombres.  
A continuación, me borre
En los días siguientes algunos de los integrantes escribieron sobre las malas experiencias habidas con la instauración del WhatsApp. Por lo general todos se amparaban bajo un seudónimo, que evitaba saber el sexo, la edad, el físico  y cualquier otro dato que, de verdad, pudiese definirlos. Los espacios abiertos a la presentación de ideas y/o teorías eran ámbitos en los que podían escribir, discutir o verter cualquier opinión por desenfocada y agresiva que fuese, o para atacar principios personales, religiosos, políticos, siempre al amparo impune del anonimato.
Como en mi antiguo curso de “Narrativa” la  confrontación personal y visual estaba desaparecida y, o se controlaba muy bien o se desmadraba.
La experiencia, no fue mala del todo.

Cree mis “Tertulias nudistas”. Solo en la Asociación, exclusivamente para los socios que, en vivo, defendiendo sus ideas, a pecho descubierto y sin enfadarse quisiesen participar.
Si no fuese porque soy muy modesto, diría que la iniciativa fue un éxito personal.
10 socios, al 50 % en genero como pregonan nuestros políticos, nos reunimos para dialogar, ahora si, sobre el papel de “La mujer en la implantación del naturismo en nuestra sociedad”.
Fue una tarde-noche muy entretenida, no por los resultados sino por la experiencia y la confraternización. Empezamos con cafés y terminamos con gin-tónica. Hablamos, expusimos nuestros respectivos puntos de vista, defendimos lo que creíamos dejamos, al final, al moderador recopilando datos para sacar, algún día, las conclusiones de aquella primera “Tertulia Naturista”.

Al fondo el ordenador sigue apagado. Lo veo y me acuerdo de Gladis, amiga naturista ecuatoriana que tanto hubiese gozado en esta reunión. Desgraciadamente un terremoto de magnitud superior a 7 ha destruido las regiones de Pedernales, Esmeraldas y Manabí en las que, por avatares de la vida, viví hace más de 30 años.
Desde aquí mis recuerdos y consuelo a todos los ecuatorianos, naturistas o no. Que vuestro País, como tantas otras veces, se recupere de los daños habidos, en el menor tiempo posible.
Un abrazo y un apoyo del naturismo asturiano y español.