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COMO EN AÑOS ANTERIORES LOS SELLOS NO UTILIZADOS SE REENVIARAN A LA FEN A PRINCIPIOS DE OCTUBRE

"NACI DESNUDO Y VOY A MORIR DESNUDO, NO VEO NADA MALO EN ELLO"

Justin Timberlake

martes, 25 de marzo de 2014

La desnudez en las playas en manos del Tribunal Supremo

Por Ismael Rodrigo. Presidente de la FEN

En 1988, tras algunos problemas en las playas gallegas, nuestros legisladores cerraron por unanimidad la puerta a la posibilidad de los poderes públicos de dictar nuestra vestimenta, especialmente en las playas o lugares de baño. El gobierno suprimió mediante la Ley Orgánica 5/1988 el específico artículo 577.1 que penaba a
"Los que se bañaren faltando a las reglas de decencia o de seguridad establecidas por la Autoridad serán castigados con multas de 500 a 5.000 pesetas y con represión privada"
El Tribunal Superior de Andalucía introduce en su sentencia una referencia al ese artículo del CP pero no saca de ello las dos consecuencias sencillas y necesarias:

1.- que fue abolido y por tanto no puede ser re-introducido por una mera ordenanza,
2.- y que las regulaciones que afectan a libertades han de hacerse mediante Ley Orgánica.

26 años después, son tres los Tribunales Superiores de Justicia (Cataluña, Castilla y León y Andalucía) los que desconociendo el sentir de los ciudadanos y los deseos unánimes de nuestros legisladores han dado marcha atrás y en cuatro sentencias permiten que cuatro ayuntamientos mantengan en sus ordenanzas la penalización de la desnudez. Nunca pensamos que habría que llegar al Tribunal Supremo para defender algo tan obvio y tan claro en nuestra legislación.
Por ello la Federación Española de Naturismo ha puesto hoy también la cuarta de estas Sentencias en manos de el Supremo. La Asociación Naturista-Nudista de Andalucía, ANNA, integrada en la FEN, así se lo ha solicitado a la FEN una vez conoció la Sentencia. Sentencia que como las otras tres es de una gran pobreza y no está justificada en derecho.
Los Tribunales denunciados por los Naturistas ante el Supremo se empeñan en desconocer que:
"Todo el ejercicio del derecho fundamental está reservado a la Ley, y no puede por ello ser objeto directo de regulación por una Ordenanza municipal.” (Sentencia en casación del  TS 4118/2011, del 14 de febrero de 2013).
Por eso en nuestro recurso de hoy recordamos que:
“Por ello, porque determinar cómo debe aparecer, o cómo no, una persona afecta a sus derechos fundamentales, no cabe, de acuerdo con los textos reseñados de la Ley del Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común y de la Ley del Gobierno, que la administración lo haga. Cabe, cierto, es, pensar que quepa hacerse una regulación sobre esta materia, pero ello deberá hacerse necesariamente por el legislador, pues, como se lee en el artículo 53.1 de la Ley de Leyes, “Los derechos y libertades reconocidos en el Capítulo segundo del presente Título vinculan a todos los poderes públicos. Sólo por ley, que en todo caso deberá respetar su contenido esencial, podrá regularse el ejercicio de tales derechos y libertades, que se tutelarán de acuerdo con lo previsto en el artículo 161.1 a).”, corresponde esa potestad al legislador, no a la administración. (Magistrado discrepante, Don Agustín Picón Palacio. Fundamento 5º, Sentencia de Valladolid)
 El Tribunal Andaluz se empeña también en poner al mismo nivel actividades que suponen peligro físico o medioambiental (juegos, volar cometas, ducharse con detergentes,…) de las que vienen ocupándose habitualmente y correctamente las ordenanzas, con limitaciones que afectan a la libertad de expresión. Recurramos al Supremo, (Contencioso Administrativo, Sección 7ª, Recurso de Casación 4118/2011, 14 febrero 2013) para ver como se debe interpretar las limitaciones al 139 de la LBRL:
“Al no tratarse de conductas que produzcan consecuencias físicamente evaluables (como el ruido, las emanaciones de gases o fluidos, la emisión de ondas magnéticas, el ornato de la edificación, juegos, animales, que están sin duda en la génesis de la reforma de 2003 que alumbró los artículos 139 y 140 de la LBRL) resulta un puro ejercicio de voluntarismo reconocer en aquellas conductas la posibilidad perturbadora que permita encuadrarlas en el concepto legal -perturbación de la convivencia que afecta a la tranquilidad- aun cuando no se aceptara que lo irrelevante está fuera de la norma».
Como se ve, en ningún lugar se habla de daños morales hacia otros ciudadanos, coherentemente con el TC (Constitucional), que define el Orden público protegido por ley como “las situaciones en que se ponga en peligro la integridad física de las personas o de los bienes protegidos constitucionalmente
El Supremo no deja lugar a dudas de como deben interpretarse las competencias se establecen el artículo 139 de la Ley por la que se rigen los Ayuntamientos (LBRL):
“En todo caso, por muy amplia que sea la potestad de los Ayuntamientos para la regulación de infracciones y sanciones, no puede olvidarse que el art. 139 LBRL se refiere a "las relaciones de convivencia de interés local", lo que de por sí obliga a suscitar la cuestión de si la limitación de un derecho fundamental, que por definición constitucional corresponde a todos los ciudadanos de la nación, puede considerarse como concerniente al interés local, para así poder atribuir a los gestores democráticos de ese interés la posibilidad de emanar regulaciones, que, al circunscribirse al ámbito espacial del ente, no resultan co extensas con el ámbito propio del derecho, de modo que el derecho resulte limitado en una parte del territorio nacional y no en otras.”
Por último el Tribunal andaluz establece una peligrosa conclusión, y es que “para que se cumplan mejor los fines que postula, estén en una zona habilitada al efecto.” Lo cual implicaría el establecimiento de zonas (playas) reservadas para un colectivo, el que no desea usar bañador para disfrutar de la playa, y que lógicamente tendría el derecho paralelo de que la autoridad exigiera a los ciudadanos que deseen acceder a estas “zonas habilitadas” a que les obliguen a prescindir de la ropa, que les multen y que les detengan por desobediencia si persisten en su terca actitud de usar ropa.
A lo largo de toda la Sentencia el Tribunal Andaluz manifiesta una posición ideológica frente a la desnudez en la playa. Esto se nota en afirmaciones tales como que el que no usa el bañador “quiere ponerse desnudo frente a otras personas que no lo están, que tienen la libertad también secular de ir vestidos con el bañador de playa”. Sin embargo no usa la misma terminología al referirse a las personas con bañador como las que quieren ponerse vestidas frente a los demás. ¿Ha negado alguien en algún momento la libertad de ir vestidos con bañador a alguien en la playa? 
La Sentencia utiliza ideológicamente los conceptos de “integridad moral y ética”. ¿Es inmoral el cuerpo humano? ¿A qué moral o ética se está refiriendo el Tribunal en sus citas? ¿A la cristiana o católica? Pongamos que sí. Pero ¿a cuál? ¿A la de Francisco de Asís o a la de grupos religiosos integristas minoritarios? Y cuando cita los conceptos “respeto y consideración” ¿se refiere a respetar la naturalidad de un cuerpo humano disfrutando de la playa? ¿O más bien a una ideología concreta que pretende establecer un derecho a no ver por parte de una pequeña minoría que normalmente tiene prohibido incluso acudir a las playas para no sufrir tentaciones ante la visión de un mero bikini?
Por lo tanto sí a la moral pública, pero no entendida como lo interpreta la Sentencia que recurrimos, pues nada hay más moral que la propia apariencia del ser humano y nada más inmoral que su condena a ser ocultado.
26 años después, el Tribunal Supremo se verá en la obligación de ratificar lo que ya hicieron nuestros legisladores en 1988, y los ciudadanos podremos volver a elegir la ropa o la no ropa que deseemos en función de la climatología, la actividad que desarrollemos, nuestras convicciones o nuestro simple capricho, sin temor a la autoridad policial, como veníamos haciendo desde 1988 hasta que a la alcaldesa de Cádiz y después a otros 3 alcaldes, se les ocurriera privarnos de esta decisión y de que tres Tribunales Superiores les dieran, asombrosamente, la razón. Cádiz, Barcelona Platja d'Aro y Valladolid podrán volver a ser ciudades como las demás y a ninguna otra alcaldesa o alcalde se le ocurrirá introducir en sus ordenanzas semejante disparate.
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Más información sobre la evolución de este caso y artículos de opinión y prensa:
¿Imponer la desnudez? Imponer la vestimenta
4 años ha necesitado el Tribunal de Sevilla para llevarnos 26 años al pasado
Recopilación histórica de artículos de prensa en la web de la FEN sobre la prohibición en Cádiz muy útil para conocer el estado de opinión de los ciudadanos cuando se produjo la prohibición. Distribuidos en dos páginas complementarias por su alto número: página primera y página segunda.
Con esta casación ya son cuatro las que la FEN tiene presentadas y admitidas ante el Supremo contra las respectivas sentencias de los Tribunales de Cataluña, Castilla y León y Andalucía. Aquí puedes descargarte los textos completos en formato pdf. Te recomendamos la última, la de Cádiz, por su actualizad (la hemos presentado hoy mismo):
Ordenanza de Castell-Platja d’Aro i S’Agaró. 7 de mayo de 2013
Ordenanza de Barcelona. 25 de junio de 2013
Ordenanza de Valladolid. 16 de enero de 2014
Ordenanza de Cádiz. 25 de marzo de 2014
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Tasas por demanda  = 1290 € (van 4 en el Supremo). Ayúdanos asociándote

domingo, 9 de marzo de 2014

La vara de medir


Vara: Unidad de longitud que equivale a 3 pies. En Teruel una vara equivale a 0,768 cm.
No soy aragonés de nacimiento pero si lo fueron casi todos mis antepasados: padre, abuelo, bisabuelo…. En Oliete, mi pueblo adoptivo, recuerdo al abuelo discutir y evaluar cualquier compra de terrenos a base de varas: tantos duros la vara de secano para plantación de olivos o tantos por los terrenos de la vega. Cerrado el trato nadie discutía y, con un apretón de manos, la venta se daba por cerrada. Todos tenían su vara, más noble o de peor calidad, pero todas era aceptadas por todos.
Es verdad que la mejor, la más vistosa era la del Antonio, el alcalde. A veces, para fardar la sustituía en los Plenos por el bastón de mando municipal, así era él, un clásico maño, como decía el poeta: Antipático y burlón.
Hoy todo ha cambiado. Cada poder, cada institución o cada colectivo, tiene su “vara”. Es mas cada individuo de esos estamentos, utiliza la suya. Dado que estamos en un blog eminentemente erótico-festivo con tintes nudistas, no me detendré en los grandes poderes del estado: El Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Ya que, como todos sabemos, tienen idénticas “varas de medir”, ¿o no es así querido lector?”
Dado que es domingo por la tarde y que, al margen de escribir, estoy oyendo, agradablemente, el discurrir de los partidos de futbol (mi amada esposa me tiene prohibido verlos por televisión, mas que nada por ahorrar), Compruebo que la “vara de medir” del colectivo arbitral es de lo mas desigual. Lo que para uno es “una entrada alevosa digna de penalti y tarjeta roja” para otro, ante otra idéntica jugada (que mala es la televisión), es “un lance del juego, fuera del área que no merece ni ser pitado ni como falta leve”. Lo que para el señor Llovet, del colegio valenciano, el descuento de 3 minutos, es eso, tres minutos, para el señor Bugavilla, del colegio andaluz, el mismo descuento puede llegar, y a veces superar los 5 minutos. Y lo que es mas grave, hay balones que entran en portería y, lógicamente son goles, y otros que también entran  (la televisión no tiene sentimientos) pero el juez de la contienda, no lo ve o lo ignora, y en consecuencia, no es gol. Lo que es el distinto baremo de la “vara de medir”.

Para no ser pesado o, mas bien,  porque el Atlético ha marcado, en posición dudosa tras un duro rife-rafe de su delantero centro y el defensa de cierre contrario, veré algunas de las diferentes versiones “nacionales” de la “vara de medir” en el ámbito del naturismo. Para el alcalde de Vera (Almería), el desnudo integral en sus playas, es algo que anuncia y pregona en el FITUR (Feria Internacional de Turismo), para otras ordenanzas de diferentes  municipios es algo digno de castigo, y a veces hasta de prisión. Sin duda también en este mundo, o mundillo, todo está en función, del dinero, la hipocresía o los votos.
A lo largo de este Blog y siempre como noticia periodística debidamente documentada, se han ido exponiendo algunas manifestaciones internacionales sobre el desnudo en el arte o en la calle. En EEUU, no se puede dar de mamar a un niñito en público por aquello del que dirán, si se puede llevar, no obstante, un revolver cargado en el bolsillo, para evitar que una ráfaga violenta de aire nos arranque del suelo. Tampoco se puede mostrar el cuadro de Sorolla “Niños corriendo por la playa” por aparecer crios desnudos en la playa. En la democrática Rusia esculturas tan emblemáticas como Venus de Milo o el David de Miguel Ángel se muestran con sus partes púdicas debidamente tapadas y en China  se eliminaron una serie de esculturas de Buda con el culo al aire.
Foto: La Monstrua desnuda por Carreño de Miranda 1680

Pensé que aquí, y en este sentido, nuestra “vara de medir” era, sino perfecta, si buena. Me confundí.
Hojeando la prensa local en entere de la trifurca habida entre dos concejales, uno del PSOE y otro de IU, sobre la conveniencia o no de utilizar “La Monstrua desnuda” de Juan Carreño de Miranda como motivo del nuevo proyecto de intervención artística ”Enfocados”  (La Nueva España 27-02-2014).

Para mi desgracia no seguí la evolución de la noticia y no supe, ni se, si tal actuación estuvo condicionada por motivos políticos, por condicionantes religiosos, por un extraño puritanismo personal o tal vez por ser la Monstrua gorda, fea y medio enana. De nuevo la “vara de medir” en el mundo de la cultura y el desnudo ha tenido, y mas en mi Comunidad, muy mala utilización.